Lundi 3 mars 2008
1
03
/03
/2008
13:47
Hijos míos,
Dejad que vuestros corazones reciban la alegría que Dios os quiere dar. No os desviéis de lo que El pone en evidencia ante vosotros.
No rechacéis las gracias bajo pretexto de no conocer los efectos de lo que Jesús os pida.
No tengáis miedo de nada en lo que concierne a mi Hijo, pues El os ama de tal modo que no os lo podéis imaginar.
Todo lo que viene de Él solo puede ser bueno para vosotros.
No tembléis ante la gracia dada, porque muy a menudo preferís guardar lo que ya conocéis, aunque esto oscurezca vuestras almas.
Cuando Jesús se presenta ante vosotros, huís pensando que no sois dignos de este encuentro, Sin embargo Jesús quiere encontraros a cada uno de vosotros, para que os habituéis a Su Presencia, a Su
Imagen, a Su Amor.
Cuando evitáis a Jesús, a menudo tenéis miedo de vosotros mismos, de lo que podría ser revelado en lo que os concierne. Entonces estáis muy lejos de la verdad en lo referente a la Misericordia de
Dios, porque si teméis el miraros a vosotros mismos, debéis acordaros siempre de que Jesús os ama tal y como sois.
No perdáis el tiempo sin encontrar a mi Hijo, porque cada minuto pasado con Él es un tiempo de gracia en el cual vuestros corazones deben estar sólo en alabanza.
Cada minuto pasado lejos de Él, oscurece y enfría vuestras almas, y vuelve aún más difícil este encuentro.
Formad parte de aquellos que siguen a Jesús y que no pueden más pasarse sin Él.
Así El será para vosotros el centro de vuestra vida, el por qué de todo lo que hagáis, recibáis, obtengáis, deis.
Amen
Hijos míos, os bendigo. Si tenéis miedo de vosotros mismos, jamás tengáis miedo de Jesús, El os conoce tan bien, y tal y como sois, El viene para salvaros.
Amen
Gracias María.
© 2008 www.coeurs-unis.org
www.los-corazones-unidos.net
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : la Virgen María
0
-
Recommander