Dimanche 2 mars 2008
7
02
/03
/Mars
/2008
13:52
Hijos míos,
Cuando escogisteis seguir a Jesús, cada uno de vuestros pasos debe estar asegurado, confirmado por la Mirada de mi Hijo.
Debéis caminar sobre esta tierra, como si tuvierais ante vosotros un precipicio, que quisiera atraeros sin cesar hacia lo más profundo de su abismo, y esto no para que alberguéis cualquier miedo en
vosotros, sino simplemente para que estéis seguros de que estáis bien sobre el camino escogido por Dios y bajo la protección de Jesús.
Deciros a vosotros mismos que el enemigo intentará siempre haceros caer, pero cuando el vea vuestra decisión tomada y que firmemente queréis, a pesar de todo, seguir a mi Hijo, entonces, acabará
por desanimarse, por irse diciendo: "¡Su hora no llegó todavía!”
Esto no quiere decir que el os olvide, porque Satanás jamás olvida a los que participan en el rescate de las almas. Sino que significa que será cegado por vuestro amor y por vuestra fe y no podrá
resistir ante vosotros.
Qué vuestra decisión sea firme y definitiva aunque sois concientes de vuestras debilidades, porque en cuanto hayáis escogido el Camino de Jesús, entonces Jesús os hará fuertes por Su Gracia, pero
mientras no hayáis escogido, entonces permaneceréis frágiles, y algo en vosotros atraerá la tentación.
Jesús puede actuar sólo con vosotros, invitadle sin cesar y no hagáis nada sin Él, así estará tan presente alrededor vuestro que cada intento del enemigo de las almas por alejaros de Jesús caerá en
el olvido de las tinieblas y regresará allí dónde tuvo su origen.
Amen
Hijos míos, os bendigo. Os abro los brazos, mis brazos de Mamá, y os invito a deleitaros cada día en el Amor de Dios, porque sin este Amor Hijos míos, no sabríais vivir, no sabríais sobrevivir.
Amen
Gracias María.
© www.coeurs-unis.org
www.los-corazones-unidos.net
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : la Virgen María
0