Mis niños,
Mi corazón está lleno de alegría pues habéis respondido a mi llamada.
Venir mis niños, venir muy cerca de mi corazón, tengo que hablaros.
Mis Niños, todos recibisteis una gracia excepcional:
La de conocer a Jesús.
Por esta gracia ofrecida, otras gracias superabundan en vuestros corazones, vosotros no siempre las veis y sin embargo ellas no hacen mas que multiplicarse, no sólo por vuestro bien sino también por el bien de todos.
Cada día podéis compartir las enseñanzas y las palabras de Amor que Dios Padre os da a través de mi intermediario pero también a través de las Palabras de Jesús.
Queremos tocar al mayor número de corazones posibles.
Mis niños si vosotros escuchaseis el grito de los que no creen, no tienen ninguna ayuda...
También les necesitamos para ofrecer al mundo todas estas Palabras, estas Palabras que ofrecen la vida, que reconstruyen, que sanan. Empleen desde ahora todos los medios a vuestra disposición para ofrecer todas estas riquezas al mundo.
Yo bendeciré lo que elijáis y elegiré con vosotros.
...Mis niños, regocijaos por todas las gracias que les serán ofrecidas a los que lean estos mensajes.
Amen
Gracias Maria
(Extracto del mensaje de la Virgen María dado el 30 de diciembre de 2003)