Mardi 7 octobre 2008
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22:31
Mi bien amada,
Mira vengo a tomar carne en ti. Dignificando cada una de tus células e izándote conmigo sobre la Cruz.
Mira conmigo, a aquellos que continúan condenándome, escucha conmigo sus gritos.
“A muerte ¡” aúllan ¡
¿Que pueden contra Mí?
¿Una vez que me han matado, que mas pueden hacer? ¡Nada!
Pero en cambio, matan y condenan sus almas sin saberlo.
Bien ciegos son aquellos que propagan la muerte, porque es su propia muerte lo que ellos reciben a cambio.
¡Nadie puede condenar y pensar recibir a cambio el perdón si no se arrepiente!
Nadie puede pretender vivir si difunde la muerte y no se arrepiente.
En este tiempo del Rosario, confiadle a Mi Santa Madre las almas que todavía pueden elegir y no ven cuánto sus elecciones les conducen lejos de la vida
Mi bien amada por Mi mejilla puesta junto a la tuya, siente latir Mi Divino Corazón en ti.
Vengo así a encontrar consuelo junto a ti, delante de todas estas almas que se pierden.
Amen
Gracias Jesús.
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Publié dans : Jesús
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