Mercredi 29 mars 2006
3
29
/03
/Mars
/2006
19:45
Mis niños,
Mientras que Jesús todavía no había vivido los dolores de Su Pasión, yo María, sentía ya aumentar la angustia en mi Corazón por todo lo que Le iba a pasar y por todo lo que ya pasaba, en el Corazón y el Cuerpo de mi Hijo. Porque cada ataque llevado contra Él venía para resonar en mí. Y esta lucha contra el espíritu del mal, contra el que ya quería devorar al Niño antes de Su nacimiento, hacía que mis entrañas ardieran de dolor.
Cumpliendo con Jesús cada uno de Sus pasos en el desierto, quedándome allí dónde debía estar, me permitía fundirme con cada uno de Sus sufrimientos, El aliento se le enviaba desde allí dónde me encontraba, haciéndole sentir cuánto estaba presente a su lado.
Esta presencia se la ofrezco hoy a todos los que combaten, a todos los que sufren, a todos los que necesitan sentirse acompañados y sostenidos, porque en cada ser que sufre, Jesús está presente, Jesús me pide auxilio.
Que difícil es para mí, cuando mis niños hacen rechazo, entre Jesús y yo, entre Jesús que llama pidiendo auxilio desde el fondo del corazón, desde lo más profundo del ser, y entre el ser mismo que dice no a la ayuda que yo le vengo a dar.
Mis niños, no hagan rechazo entre Jesús y yo, entre yo y Jesús, porque negando uno y aceptando el otro, venís a destrozar el Corazón de Dios en dos partes, que no pueden vivir nada más que el uno con el otro.
Toda gracia puede ser dada a condición de respetar el plan de Amor de Dios para todos.
Su plan es claro, simple y ha sido dado a todos.
Mis niños les bendigo cada vez que dais la bendición de Nuestros dos Corazones Unidos,
Vosotros restablecéis este equilibrio que demasiado a menudo no es respetado, y permitís a Dios reconstruir lo que ha tomado forma en Sus manos desde siempre. Porque cada corazón es concebido para latir con nuestros dos Corazones Unidos, así el niño bendecido se vuelve a encontrar en armonía con Su creador.
Amen
Gracias María
Mensaje de la Virgen Maria dado a su mensajera Catherine el 29 de Marzo de 2006.
© www.coeurs-unis.org
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : la Virgen María
0