Mardi 25 novembre 2008
2
25
/11
/2008
20:26
Hijos míos,
Vengo ahora a invitaros a ir más allá de todo lo que os impide ir más lejos, de mirar ante vosotros, de esperar todavía.
Os parecéis con demasiada frecuencia a pájaros cuyas alas están cortadas, y que rehúsan la posibilidad de poder volar mas.
Y sin embargo, nunca nada se acaba para los hijos de Dios, con tal de que ofrezcan sus desalientos, sus faltas de fe a Dios.
Dios conoce cada una de vuestras debilidades, conoce vuestras limitaciones y vuestras capacidades, pero hijos míos, no podéis conocer la inmensidad del Amor de Dios y todo lo que El puede
hacer por vosotros y en vosotros.
Si aceptáis el dejaros frenar y parar en vuestra andadura, sea en los grandes proyectos o sea en los pequeños detalles de vuestra vida, entonces, aceptaríais el reconocer que las fuerzas del
mal fueran más fuertes que Dios.
Esto no debe de estar nunca en vuestro lenguaje puesto que estáis al lado de Jesús, puesto que conocéis a mi Hijo y sois testigos de Su Resurrección.
Entonces no os desaniméis hasta el punto de no continuar más, o de no volver a comenzar de nuevo, puesto que Jesús necesita también de vuestro deseo de poner toda vuestra confianza en Él.
Así es como El actuará por vosotros lo más eficazmente, lo más duraderamente, y lo más rápidamente posible.
Amen
Hijos míos, os bendigo, he aquí el mensaje que debéis poner en la pagina.
Amen
Gracias María.
© 2008 www.coeurs-unis.org
www.los-corazones-unidos.net
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : la Virgen María
0
-
Recommander