Vendredi 7 octobre 2005
5
07
/10
/Oct
/2005
11:30
Mis niños,
Hoy vengo sobre la Tierra a extender estos rosarios con el fin de ofrecérselos a todos aquellos que no oran, a todos aquellos que desean encontrarme y no saben cómo.
Desde mis manos delicadamente se deslizan estos rosarios a fin de ofrecerlos, a fin depositarlos en los corazones de los que aún no encontraron el camino del Amor.
Es rogándome, ofreciendo vuestra confianza, como obtendréis las gracias de Dios Padre, ya que vuestro Padre es sensible a mis ruegos que siempre están acompañadas por los de Jesús.
Nosotros somos el camino elegido por Dios para venir a ofrecerles el Amor que mas os conviene, el de una Madre, el de un Padre, el de un Niño.
Este Amor que se da y que no espera nada a cambio, si no es una sed aún mayor de Amor.
En este día en que mucho me ruegan, he venido para decirles hasta que punto soy sensible a sus ruegos, tanto para vosotros como para los que vosotros amáis.
Deseaba deciros: “Sí mi niño, hoy tu Mama escuchó tu ruego.”
Deseo que este mensaje sea difundido al mayor numero de personas posible ya que muchos piensan que la Mamá de Dios no escucha. Ellos necesitan entrar simplemente en la paciencia y en la aceptación del plan de Dios para cada uno, sabiendo al mismo tiempo hasta que punto es vivido cada sufrimiento vuestro con fuerza y Amor en el interior de mi Corazón Inmaculado, tanto como que cada una de vuestras pruebas esta impresa en el Corazón de Jesús.
Amén
Mis niños, les bendigo. Vengo ahora a hacer florecer vuestros corazones tanto como el mío que esta decorado por todas las palabras de amor que recibo de parte de todos los que se desplazan en cuerpo o espíritu para venir a encontrarme.
Les ofrezco mi alegría y oro para que la vuestra sea constante.
Amén
Gracias Maria
© www.coeurs-unis.org
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : la Virgen María
0