Jeudi 2 juillet 2009
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22:18
Hijos míos,
Cuando Dios os pide un tiempo de espera, no intentéis precipitar las cosas.
Cuando El os concede un tiempo de aplazamiento, no tratéis de llenarlo, para sentiros con buena conciencia.
Cuando Dios os pide esperar, no tratéis de tomar por vosotros mismos un ritmo diferente que pudiera haceros pasar de lado de lo que Dios os quiere dar.
Por el contrario, si vuestro Padre os pide acelerar la marcha, hasta el punto de que os sintáis sobrecargados por una marcha del tiempo que no os corresponde, no intentéis tampoco frenar, tomar
tiempo para vosotros, reposaros, hacer esperar a Dios.
Es bien difícil, para cada uno de vosotros entrar en esta obediencia del tiempo ofrecido a Dios, y sin embargo, no es mas que así como podéis encontrar la paz y la alegría, pues incluso si Dios os
pide mucho, entonces las gracias serán dadas en proporción a lo que El os pide.
Si Dios os ofrece tiempo de espera, entonces las gracias os serán dadas con arreglo a este tiempo de espera que permitirá a vuestro Padre plantar en vuestros corazones nuevas gracias para ir aún
más lejos y aceptar todo lo que Dios os pide.
Amen.
Hijos míos, os bendigo. Escuchad lo que Dios pone en vuestros corazones, porque cuando os encontráis sobre el camino que El os ha dado, sentís en lo más profundo de vosotros la paz, esta paz que no
puede por más que ayudaros a escuchar mejor a Dios, esta paz sin la cual os es tan difícil comprender lo que Dios os pide.
Amen.
Gracias María
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Publié dans : la Virgen María
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