Mardi 3 octobre 2006
2
03
/10
/Oct
/2006
20:31
Mi bien amada,
Mira, Yo Jesús paso Mi mano dulcemente sobre tu columna vertebral, hacia el centro que os permite teneros en pie.
Sí, soy, Yo, Jesús, vuestra columna vertebral, y debo estar en el centro de todo lo que hacéis.
Si no Me acogéis como tal, entonces vuestro camino se volverá tan difícil! Y correréis el peligro en cada momento de fracasar y de no avanzar más.¡
No decidáis nada por vosotros mismos, sino dejarme decidir por vosotros, pues Yo soy vuestra fuerza, El que os construye.
Es de pies como Yo os quiero en el combate, es completamente pequeños como os quiero delante de Mí.
Cuanto más lleguéis a arrodillaros delante de vuestro Señor tanto más fuertes seréis ante el adversario.
No os alimentéis de lo que halláis podido hacer,
No os alimentéis de lo que halláis podido dar,
Porque sin Mí cómo habría podido realizarse esto ?
¿No soy El que os permite ofrecer dar y amar ?
¿No soy El que debe actuar a través vuestro ?
¡Desterrad el "yo"!
Evitad decir: " ¡quiero! ", " ¡hice! ", " ¡pude dar! ", reemplazar estos términos anquilosados por la generosidad del amor en una vida compartida Conmigo, pues soy Yo para vosotros la Fuente de todo Amor.
Decid más bien:
“Jesús dio.”
“Jesús hizo.”
“Jesús permitió que esto se hiciera.”
¡Así vuestra recompensa os es ya concedida, porque no es por vuestras propias fuerzas como iréis al Reino, sino por el Hijo por Quien iréis hasta el Padre! Y la marcha nupcial no puede realizarse por vosotros mismos, sino por Mí Jesús quien la realizaré en vosotros para elevaros todavía más alto.
Buscadme en todo lo que hagáis, dad gracias por todo lo que Yo pude cumplir a través vuestro y pedir Mi Misericordia para todo lo que no habéis aún podido dejarme ofrecer en vosotros y por vosotros.
Amén.
Gracias Jesús
© www.coeurs-unis.org
www.los-corazones-unidos.net
Par © www.coeurs-unis.org
-
Publié dans : Jesús
0